Peter
La mantuvimos en
una de las habitaciones que normalmente
eran usadas para retener
humanos prisioneros antes de
transportarlos a las Alturas Negras,
donde los humanos eran
entonces situados en las Celdas,el sistema penitenciario de la prisión, o eran
asignados a sus propios cuartos
en las Catacumbas, hogar de todos los humanos que
no eran asignados
al harem.
Lali, siendo una
parte de mi harem, se quedaba en mi ático en el Pabellón
que
estaba compuesto de casas en los frondosos árboles en la cima de una
red de
secoyas gigantes. Desde que mi hermano, Benjamin, atacó a
Lali y mató a Mery, Lali
había estado durmiendo conmigo en mi
habitación. La idea de ella posiblemente
no estando en mis brazos
más tarde esa noche me hizo un nudo en el estómago.
Se sintió como una
eternidad antes de que Lali saliera de la habitación.
Cuando lo
hizo, la mayor parte de mi deseaba que pudiese simplemente empujarla
de nuevo dentro y hacerla recapacitar su decisión. Una mirada a la
compungida
expresión en su cara fue todo lo que necesitaba para
permitirme saber que la había
perdido.
Caminó a mí
alrededor y situó sus brazos alrededor de mi cuello,
acercándome,
presionando sus labios contra los míos, devolviendo la pasión,
la
urgencia, el hambre que evoqué en ella cuando reclamé sus labios
al principio en
el bosque. Era extraño como amé y odié cada
momento que duró ese beso. Lo amé
porque insinuó mucho sobre lo
que sentía por mí, aunque lo odié porque era un beso de despedida.
Cuando nuestros
labios se separaron, sus delicados dedos cepillaron mi
cabello, sus
ojos verdes clavados en mí. Sin una palabra se alejó, para
encontrar a
los guardias, con los cuales había hecho amistad sin
esfuerzo y cuya lealtad y
respeto, sin duda, se había ganado.
Su elección era
clara. Me estaba dejando. Sabía que no podía detenerla.
Podría
haber usado mi poder e influencia para retenerla conmigo pero no lo
hice.
Elegí respetar su decisión de marcharse.Observé a Agus llevar su
cuerpo
inconsciente hacia el submarino. Ambos guardias les llevarían
a tierra firme donde
sus cuerpos quedarían en la misma orilla en
que los encontraron.
Observé el
submarino desvanecerse en la distancia. Simplemente así, ella
se
había ido. Mi único rayo de luz en medio de la oscuridad eterna de
La Sombra
se había ido para siempre, dejándome sin nada que hacer
aparte de retirarme de
nuevo a la negra noche donde pasaría mi
inmortalidad sin poder escapar.
+++++++++ Me encanta ++++++++++
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